Más de 40 niños y niñas trujillanos rindieron este miércoles un homenaje al escritor Mario Briceño Iragorry con la presentación del musical Alegría de la Tierra, basado en la obra literaria del mismo nombre, escrita por el mencionado intelectual nacido en el municipio Trujillo, la capital del estado homónimo, el 15 de septiembre de 1897.

La Casa de los Saberes Josefa Sulbarán, en el municipio Valera, estado Trujillo, sirvió de escenario para que estos pequeños, estudiantes de la Escuela Bolivariana Rafael Quevedo Urbina, del municipio San Rafael de Carvajal, demostraran la creatividad y vena artística que poseen.

El coordinador estadal de Bibliotecas Públicas, Jhonatan Briceño, explicó que esta iniciativa de llevar a la danza la obra de Iragorry complementa el Plan de Lectura que este año se ha ejecutado en escuelas, comunidades y bibliotecas de la entidad andina bajo la campaña denominada Alegría de la Tierra, a través de la cual han desarrollado debates y reflexiones basados en este libro que, en este momento de la coyuntura económica por la que atraviesa Venezuela, es sumamente propicio por cuanto hace referencia a la necesidad de producir alimentos.

«Esta actividad es parte de esa cruzada que iniciamos hace algunos meses en Trujillo con la campaña de lectura Alegría de mi Tierra, una campaña dedicada al estudio del pensamiento de Mario Briceño Iragorry. Se deben generar estos espacios para el debate, reflexión y lectura de esta obra que está muy vigente por el momento coyuntural que atraviesa el país», dijo.

Briceño destacó que esta es la mejor manera de cerrar la primera fase del Plan de Lectura, pues a través de la danza se realizó un trabajo colectivo a partir del debate en torno a una obra literaria. «Todo empezó con el libro y tomo fuerza con la creatividad de maestros, padres y representantes y los niños y niñas que se dedicaron a hacer realidad esta muestra musical», dijo.

Por su parte, la directora de la institución educativa, María Carmona, manifestó que es un evento maravilloso donde los niños demostraron toda su alegría, no sólo en esta presentación, sino a lo largo de todos los meses que duraron ensayando, además, ha sido un espacio propicio para unificar la triada docente, alumno y comunidad.

Refirió que esta actividad, además de ser un homenaje a Mario Briceño Iragorry a través del conocimiento y reflexión sobre su obra Alegría de la Tierra, es un homenaje al año internacional dela danza.

«Ha sido una bella iniciativa que permitió demostrar la creatividad de nuestros niños y niñas de primer a sexto grado que participaron, así como también se logró la unificación y apoyo entre docentes y los padres y representantes, es decir que logramos unificar la escuela, la familia y la comunidad», expresó Carmona.