Eliades Ledezma

La descomposición del imperio sionista anglosajón se inició a partir del colapso de la burbuja inmobiliaria en el año 2008, desde entonces hemos estado en un “crisis”. El hecho de que esta “crisis” es global es comúnmente aceptado y que como consecuencia de ello se ha producido una serie de cambios en la economía mundial que operan en favor de Asia, después de más de cinco siglos de hegemonía occidental en lo Económico, financiero y por consiguiente político.

Surge hoy ante nuestros ojos una nueva configuración económica y geopolítica, donde Asia y particularmente China juegan un papel preponderante, ya no es solo EEUU y Europa los que ponen las reglas a nivel global, en nuestros días el comercio internacional, el mercado cambiario y el mercado financiero global no podrían existir sin el concurso de China y el Yuan, solo china ofrece a los pueblos del mundo una política de crecimiento compartido, de desarrollo común, una relación de ganar – ganar donde los fines especulativos de la red imperialista se ven severamente impactados. En el año 2008 estos negocios habían alcanzado los 680 billones (millones de millones) de dólares unas 11 veces el PBG y a partir de entonces empezó a contraerse, en el 2015 después de una caída vertiginosa mayor del 30% había descendido colocándose en 2,8 veces el PBG de ese año.

El conjunto de relaciones mundiales que constituyen el sistema mundo son de una gran complejidad, comprenden interrelaciones múltiples y diversas en lo Geopolítico, Económico, Cultural, Militar, presentando manifestaciones y brotes en cualquier ámbito geográfico y espacio social, por eso los signos y síntomas del colapso capitalista se pueden presentar y observar en cualquier región o país del mundo.

Con el Brexit que probablemente conduzca a la desintegración de la Comunidad Económica Europea, la ruptura entre Londres y Berlín, así como, la confrontación con Trump, resurge el nacionalismo europeo, que aunado a las derrotas imperiales en Siria, Irak, Afganistán, Ucrania e Irán constituyen sin lugar a dudas indicadores de lo que está por acontecer en los próximos años.

Lo que algunos autores han denominado eufemísticamente el suicidio Anglosajón, es lo que hoy orienta la política de los componentes imperiales dislocados sin cohesión de mando y tratando cada cual de sobrevivir, Alemania y la CEE, Inglaterra y su alianza financiera con China y los EEUU desesperados por mantener su hegemonía en el continente americano, por aplastar a Venezuela y al resto de quienes se han atrevido a proclamarse soberanos y socialistas, para EEUU se trata de sobrevivir como imperio, así sea solo en este continente, o desaparecer como tal y enfrentarse a un proceso de secesionismo y desintegración. La victoria obtenida por nuestra patria en la OEA tiene un carácter histórico, hemos logrado mantener el camino de la paz, el único camino que nos conducirá a la victoria final y definitiva y hemos demostrado que la aplicación de lo que nos enseñó Chávez, hablar con la verdad fue suficiente por ahora para despejar bastante el horizonte y avanzar en la construcción de nuestro nuevo modelo económico-productivo.