Más de 100 millones de rusos están convocados a participar en los comicios del próximo 18 de marzo, donde será electo el nuevo presidente o presidenta de la República, siendo el favorito de la contienda el actual mandatario Vladimir Putin.

Tras anunciar su participación en las próximas elecciones presidenciales, el jefe de Estado ha liderado la intencionalidad de votos con el 69 por ciento de respaldo, según las encuestas.

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Popularidad

De salir victorioso nuevamente, Putin iniciará su cuarto mandato y se convertirá en el jefe de Estado con más tiempo en el cargo, con una popularidad que supera el 80 por ciento, según el informe del Centro ruso de Estudio de la Opinión Pública (Vciom).

La población ha calificado la gestión del gabinete ministerial de forma positiva con una valoración superior al 50 por ciento.

El respaldo hacia los otros siete candidatos que disputarán la Presidencia oscila entre el 2 y 7 por ciento, con el representante del Partido Comunista, Pável Grudinin como segunda opción entre los votantes.

Próximos planes para Rusia

El presidente Putin ha reiterado que, de ganar los comicios del próximo domingo, Rusia vivirá una década caracterizada por brillantes triunfos para la población.

“Queremos que nuestro país sea enérgico, orientado a avanzar, ya que aquí vivieron nuestros antepasados, aquí vivimos nosotros y nuestros hijos y aquí vivirán nuestros nietos, (…) la próxima década y todo el siglo 21 será la época de nuestros triunfos brillantes”, aseguró.

Nuevos desafíos

Entre sus planes para el nuevo Gobierno está la lucha contra la corrupción y la implementación de estrategias que brinden soluciones a las problemáticas sociales, así como la renovación del potencial administrativo para evitar que se pierdan los logros alcanzados en el último año.

Igualmente, promoverá la ejecución de varios proyectos económicos de infraestructura, como la construcción del gasoducto de Siberia y el puente de Crimea.

Por otro lado, el vicecanciller Serguéi Riabkov reafirmó que evalúan la creación de patrones económicos que funcionen independientemente al dólar.

De consolidarse esta acción, generará un impacto en el comercio internacional y en la posición económica mundial de Estados Unidos (EE.UU.).

Lucha antiterrorista en Medio Oriente

Como aliado en la lucha contra el terrorismo, Rusia ha desempeñado un papel importante en las operaciones emprendidas por dos años para derrotar al autodenominado Estado Islámico (Daesh, en árabe) en el territorio de Siria.

Según el director del Instituto de Desarrollo Contemporáneo Estatal, Dmitri Solónnikov, la Fuerza Aérea de Rusia ayudó a la solución militar del conflicto, una muestra de campaña antiterrorista eficaz con resultados reales.

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“Rusia y Damasco son los jugadores más fuertes en la región. Rusia no solo asestó un golpe definitivo sobre Daesh, sino que también es una locomotora del proceso de solución política de la crisis”, reiteró.
Especialistas han afirmado que la participación de la nación euroasiática en Siria ha provocado un cambio en el equilibrio geopolítico del Medio Oriente, región que ha sido objeto de “errores políticos occidentales”.

El Gobierno ruso ha asegurado que, una vez culminadas las acciones militares, podrán enfocarse en la solución política del conflicto para contribuir en la reconstrucción del país.

Relaciones bilaterales

Latinoamérica

A lo largo de su gestión, el presidente Putin ha fortalecido las relaciones de hermandad con Gobiernos de América Latina que, según el analista internacional Adalberto Santana, “se han ido identificando con la propuesta novedosa de esta modernización que vive Rusia”.

Asimismo, destacó que la figura del mandatario ruso representa “una autoridad política a nivel internacional y sus planteamientos siempre son de acompañamiento” hacia los territorios.

Según Santana, estos países buscan alternativas a las potencias tradicionales, como España, Inglaterra y EE.UU., por lo que Rusia se presenta como “un nuevo actor con una relevancia fundamental” en la dinámica latinoamericana.

Los principales aliados rusos en la región son Cuba, Venezuela y Nicaragua, con quienes mantiene diversos acuerdos de cooperación bilateral.

Estados Unidos

Las relaciones bilaterales entre EE.UU. y Rusia permanecen en tensión después de las sanciones económicas impuestas por el Gobierno de Donald Trump tras la crisis ucraniana.

Aunque la respuesta rusa ha sido calificar esta medida como “sin sentido”, aclararon que se reservarán el derecho de responder ante cualquier nueva acción emprendida por EE.UU., cuyas consecuencias afectarán mayormente a sus propios empresarios.

Con respecto a lo que estas decisiones pueden generar en Rusia, el analista Santana ha destacado que “es una nación que ha logrado sobrevivir al colapso de la Unión Soviética, logró fortalecerse y hoy es una de las grandes potencias y uno de los países con mayor estabilidad”.

Pese a las hostilidades percibidas y a las constantes amenazas por parte del Gobierno estadounidense, Rusia sigue proyectándose como “una potencia económica, una potencia política y una potencia cultural”.