Caracas, 10 de abril de 2018.- En honor al científico argentino Bernardo Houssay, quien nació el 10 de abril de 1887, se conmemora este martes el Día Mundial de la Ciencia y la Tecnología, fecha proclamada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), para recordar su natalicio.

Houssay tuvo​ un papel fundamental en la ciencia, antes y después de ganar el Premio Nobel de Medicina en el año 1947.

Sus trabajos en el campo de la fisiología y la medicina lo convirtieron en el primer científico latinoamericano en ser merecedor de tan importante galardón​,​ por haber descubierto la función de la glándula pituitaria en la regulación de la azúcar en la sangre a través de la asimilación de los hidratos de carbono, reseña el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información en su portal web.

Su infancia estuvo signada por el reto de haberse graduado en la escuela primaria con apenas dos años, luego se graduó de bachiller a los 13 años y de farmacéutico a los 17 años.

Su diploma de médico lo recibió a los 21 años, preanunciando lo que sería su exitosa carrera como investigador.

En 1944, había protagonizado un hecho histórico para la ciencia argentina, al fundar junto a otros investigadores, el Instituto de Biología y Medicina Experimental.

Houssay también tuvo una destacada labor como docente universitario, actividad en la que se inició con apenas 23 años.

Fue profesor de Fisiología en la Facultad de Veterinaria entre 1910 y 1919 y en la de Ciencias Médicas de Buenos Aires desde ese año hasta 1943.

Sus diferencias con el peronismo lo llevaron a exiliarse en 1946, y en 1955 regresó al país para ocupar su lugar en la cátedra de Medicina.

Bernardo Houssay fue además el primer presidente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), y entre sus discípulos se encuentra el Premio Nobel de Química 1970, Luis Federico Leloir.

Le fue otorgado el Doctor Honoris Causa en las universidades de Harvard y Oxford, y nunca dejó de lado su compromiso con su país, Argentina.

“La ciencia no tiene patria, pero los hombres de ciencia la tienen y deben luchar por su adelanto”, expresó en el Nobel.