La Justicia de Venezuela condenó a prisión a nueve militares involucrados en un complot para derrocar al presidente del país suramericano en 2014.

El general de división Oswaldo Hernández y el coronel retirado José Delgado, más siete oficiales de la Aviación, de la Armada y del Ejército fueron condenados a entre 5 y 8 años de cárcel por “preparar en el año 2014 un movimiento insurreccional y desestabilizador, denominado Operación Jericó, contra el Gobierno del presidente Nicolás Maduro”, informó el miércoles el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela.

“Fueron confirmadas las distintas condenas del Consejo de Guerra Accidental de Caracas que sobre estos recayeron, al estar incursos —como autores o cooperadores inmediatos— en los delitos de instigación a la rebelión y contra el decoro militar”, indicó el TSJ.

Anteriormente, la Sala de Casación del TSJ y una corte marcial rechazaron los recursos presentados por los militares, quienes fueron detenidos entre marzo y mayo del 2014.

El Golpe Azul u Operación Jericó, intentona golpista planeada para el 12 de febrero de 2015 y protagonizada por uniformados de la Aviación Militar, consistía en tomar destacamentos, arrestar y asesinar a altos cargos gubernamentales, incluyendo a Maduro, y provocar disturbios antigubernamentales.

El mandatario venezolano denunció el fallido golpe de Estado en la misma fecha, y reveló que en el complot estaban también involucrados varios funcionarios estadounidenses y dirigentes de la ultraderecha venezolana.

Entre las autoridades que, de acuerdo con Caracas, participaron en ese golpe estaban los diputados Julio Borges, María Corina Machado y el alcalde de Caracas en el exilio, Antonio Ledezma, quien fue arrestado pocos días después de lo sucedido por orden de la Fiscalía General.

Venezuela denuncia que enfrenta un complot orquestado desde el exterior y acusa, en especial a EE.UU., de tratar de derrocar al Gobierno legítimo de Maduro. En agosto, el presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó que no iba a “descartar una opción militar” para hacerle frente a la crisis venezolana. Su discurso intervencionista se granjeó el rechazo de las naciones latinoamericanas y de allende el continente americano.