Rusia y China ya están más alineadas que en décadas, así lo reconoce el director de la Inteligencia Nacional de EE.UU. (DNI, por sus siglas en inglés), Dan Coats.

“China y Rusia están más alineadas que de lo que lo han estado desde mediados de la década de 1950, y su relación se fortalecerá en los próximos años, ya que algunos de sus intereses y percepciones de amenazas convergen”, ha indicado Coats en un comunicado que lleva por título: “La evaluación de las amenazas a nivel mundial de la comunidad de inteligencia de EE.UU.”,  presentado este martes ante el Senado de EE.UU.

Al considerar estas potencias como “las mayores amenazas” para Washington, Coats ha destacado que el acercamiento de Moscú y Pekín, presuntamente, tiene por meta contrarrestar “el unilateralismo y el intervencionismo de EE.UU. y los países occidentales”.

Conforme al titular norteamericano, estos países, que buscan darle un nuevo formato al sistema internacional y ejercer su influencia en política, pueden superar en su competición a EE.UU. en varias áreas, entre ellas, la “tecnológica y la militar”.

En su declaración, Coats también ha indicado que los servicios de inteligencia y seguridad de Rusia son capaces de influir en los sistemas de información de EE.UU., así como en los de sus aliados en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) para hacerse con datos técnicos y militares.

China y Rusia están más alineadas que de lo que lo han estado desde mediados de la década de 1950”, advierte el director de la Inteligencia Nacional de EE.UU. (DNI, por sus siglas en inglés), Dan Coats.

Asimismo, ha acusado al Gobierno de China de lanzar ataques cibernéticos contra sectores claves de la tecnología y las infraestructuras estadounidenses. “China sigue siendo el competidor estratégico más activo responsable del ciberespionaje contra el Gobierno de EE.UU.”, ha agregado.

Anteriormente, el Departamento de Defensa de EE.UU. (el Pentágono) había recibido advertencias acerca de que su equipamiento militar no está a la altura de la destreza demostrada por Rusia en sus operaciones y maniobras a gran escala, ni ante el creciente poderío militar de China, sobre todo en el ámbito de los portaviones y misiles hipersónicos.

En julio de 2018, el segundo secretario del Ejército de EE.UU., Mark Esper, aseguró que es necesario que el Pentágono entienda la suma importancia de crear “máquinas de guerra innovadoras” para contrarrestar los avances de sus rivales más inmediatos: Rusia y China.