Panorama.-

Más que de forma, de fondo tendrían que hacerse los cambios al proyecto de Constitución que, desde el año pasado y en silencio,  viene realizando la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

De este tema no se habla, de hecho,  son muy pocos los  constituyentes que están participando en su elaboración de la que solo se ha asomado que será una reforma y no un nuevo texto como se anunció cuando se instaló el órgano legislativo en 2017.

El historiador Luis Britto García, hasta ahora, es el único que  tuvo acceso documento  “secreto” que se está “cocinando” en  el Instituto de Altos Estudios del Proceso Social de Trabajo “Jorge Rodríguez”, desde el año pasado.

En sus consideraciones, escritas a lo largo de los 411 artículos que contempla el texto constitucional en su libro “El Proyecto Secreto de Constitución”,  el también analista político, advierte que es deber de quienes participan en su elaboración  “corregir algunas insuficiencias, contradicciones e incluso errores que se infiltraron en el texto constitucional de 1999” y a la vez evitar que se “retroceda” en sus “disposiciones” como depurar la ambigüedad en el término “soberanía” que es,  a su juicio,  “es el poder supremo, perpetuo e irrenunciable del Estado”.

Al ser consultado por PANORAMA, Britto García dijo que el documento entre “los rasgos alarmantes” que contiene es que “somete las decisiones de los tribunales venezolanos en materia de orden interno a revisión por tribunales extranjeros”, por lo que cree que “si se aprobase esta atrocidad quedarían legitimados todos los latrocinios que se están haciendo actualmente contra los bienes de Venezuela en el exterior”.

“Es decir que cuando se vayan a reclamar nos dirán que eso lo decidirán los tribunales de esos países, incluso, hasta  las decisiones que tome  Tribunal Supremo también serán sometidas (…)”, explicó.

Para Britto García, la ANC ya cometió su primer “strike” al aprobar la Ley de Promoción y Protección de Inversiones Extranjeras, pues esta “somete a controversias”  el interés nacional de Venezuela “ante tribunales extranjeros, otorgaría a los capitales foráneos ventajas, privilegios, exoneraciones y exenciones tributarias, asignaciones preferenciales de recursos, e incluso  la posibilidad de contratar la inmunidad contra futuras reformas del impuestos, créditos que no se conferirían en iguales condiciones a los venezolanos” lesionando al Estado y aunque algunos sus miembros negaron que este marco jurídico sería aprobado fue todo lo contrario, el 28 de diciembre de 2018 le dieron el visto bueno “tal cual”.

“Allí también las decisiones del TSJ pueden ser corregidas y anuladas  por tribunales extranjeros. Esta norma también posibilita que los ladrones que están confiscando los bienes en el exterior legitimen sus delitos, por lo que es sumamente que nosotros (los venezolanos) le brindemos las herramientas jurídicas para que nos saqueen impunemente”, señaló.

Britto García recalcó que “la ANC está para defender la soberanía de Venezuela y no para destruirla”.